Ni una copita

Y llego el momento que todos aquellos acostumbrados a tomarse una copita de vino en el almuerzo o preparar la garganta con un aperitivo, habían temido. Oficialmente ya no se podrá consumir nada de alcohol antes de manejar, se acabó la buena onda y la tolerancia.

La idea no es desacreditar la ley, porque a título personal me parece muy beneficiosa, pero no se pueden olvidar todos los factores que no se pensaron completamente al momento de pensar en esta modificación. En primer lugar, el país no cuenta con una estructura de movilización alternativa al vehículo propio que pueda satisfacer la nueva necesidad de transporte surgida por la imposibilidad de manejar el auto después de consumir una copa de vino, por ejemplo. El metro cierra temprano, los colectivos no funcionan toda la noche y el taxi no es tan accesible para todas las personas debido a su costo. Entonces podemos pensar que si bien la ley está bien en papel, prácticamente no se ofrece una alternativa de transporte, así que no se va a poder implementar de forma eficiente, por lo menos por los primeros meses.

En segundo lugar, por cultura no estamos preparados para dejar de lado la copita de “algo” enel almuerzo o la típica chela en la tarde, que antes parecía ser tan inocente y que ahora puede traer consecuencias bastante graves. Obviamente lo ideal es no beber nada de alcohol antes de manejar y por ese lado la ley es muy beneficiosa y positiva, pero también hay que considerar estos pequeños detallitos que van a hacer la vida imposible de ahora en adelante.

Se acabó el happy hour relajado, porque ahora la cosa ya no va a ser tan fácil. ¿Qué se puede hacer ahora? Fácil, dejar de tomar. Ya, pero en serio esto se va a presentar como un tema más que complicado y le va a poner fin al famoso: “curado manejo mejor” (que por cierto no puede estar más alejado de la realidad borrachines).

No queda otra que armarse de paciencia con todas las multas que se van a cruzar y la gente que va a perder su licencia en los primeros meses de aplicación de la ley, aunque viéndole el lado positivo Santiago va a empezar a descongestionarse un poco (bueno eso y si te toca ser hijo de un taxista, se vienen tiempos buenos).

Pareciera que a la fuerza nos quieren obligar a dejar los vicios y volvernos ciudadanos modelos (ni me hagan empezar con lo de que no se va a poder fumar ni en la casa) que por cierto no tiene nada de malo, pero si requiere mucha más planificación que la que se ha visto hasta ahora.

Así que ahora recuerde que le puede salir muy caro beber antes de manejar, aunque sea un sorbito de su chimbombo preferido. Se acabó el chiste y se acabo la copita tan inocente, ahora la cosa es en serio, como siempre debió haber sido.

Abueloide

Para nada tan viejo, pero bastante mañoso. Melómano, gamer, lector obsesivo de novelas, comics y ensayos, locutor de RadioUC. Comparto casa con mis dos gatos, porque ellos no la comparten conmigo. @fasanhueza

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