Tuve la oportunidad de ver NO antes de su estreno (y no de apitutada, ni porque invitaron a Juvenoide, sino porque los productores de la película tuvieron la gran idea de proyectar la película en universidades antes de su estreno. Puntos para ellos.) No les mentiré, salí feliz.
La película se basa en el publicista (Gael García Bernal) que ideó la campaña del no y en todo lo que rodeó el histórico plebiscito que logró sacar a Pinochet del gobierno. Puede sonar bastante “histórica” la película, pero no lo es.
Es increíble ver como se mezcla lo “nuevo” con lo “viejo” y con esto me refiero a que la película utiliza imágenes de archivo y escenas nuevas. Para el rodaje de la cinta se utilizaron cámaras que eran de la época, por lo tanto, los colores y la textura de la película son muy parecidos a los de las imágenes de archivo, casi iguales diría yo. No supe reconocer muchas veces cuando mostraban algo de archivo y cuando mostraban algo de ficción y eso me pareció maravilloso.
Otra cosa interesante de la película es ver como utilizan el humor para romper un poco el esquema de “película basada en hechos reales”. Me reí muchas veces, más de las que pudiese imaginar. Ademas, otro punto que se agradece, es que la película no descanse en el hecho de utilizar sexo para llamar la atención del público. Esta película es chilena y no hay una escena subida de tono. Más puntos para “NO”.
Escuché a muchas personas decir que la película era para “socialistas” o que iba a mostrar sólo el lado de los que estaban en contra de Pinochet, pero no fue así. “NO” está realmente bien hecha y no tira para ningún lado. ¿No me cree? El director de la película es Pablo Larraín, hijo de Hernan Larraín y Magdalena Matte , ambos destacados políticos de la UDI. Ambos asistieron al estreno de la película junto a ex-presidentes como Ricardo Lagos, Eduardo Frei y Patricio Aylwin. Al menos en mi opinión, que una película reúna en la misma sala de cine a la izquierda y la derecha, más aún, para ver una película sobre el plebiscito, habla bastante sobre tolerancia. No digo que la película es absolutamente neutral y maravillosa, sólo digo que ambos lados pueden verla y emitir opiniones positivas al respecto.
Después de ver la película, tuvimos la oportunidad de conversar con Pablo Larraín y con Luis Gnecco (quién encarna en el film a otra de las personas detrás de la campaña.) En una conversación honesta y “sin censura” (en palabras de Larraín) todos los jóvenes de la sala de cierto modo le hicimos saber que apreciabamos enormemente la película. ¿Y como no hacerlo? Personalmente, estuve lejos de vivir el plebiscito , y aun así muchas escenas que vi en “NO” me pararon los pelos y me emocionaron mucho.
¿Mi recomendación? ¡Vean la película! Especialmente si son jóvenes. No se van a aburrir, van a reírse, a emocionarse, y a sentirse identificados . No tienen nada que perder, porque estoy segura que sea del lado que sean, les va a gustar la película.



















LA ENCUENTRO SNOB 100% MAS CON ESE DIRECTOR DE PADRES Y FAMILIA DERECHISTA.
Solo para que sepa Srta. Utu, la película no se basa en EL publicista, sino que el encarna al grupo de personas que trabajo en la parte creativa. No fueron 2 o 3 genios entre cuatro paredes los que lograron dar el impulso final para derrocar a mi difunto y mundialmente amado marido, sino que fue un grupo bastante más grande de desgraciados.
Aparte de eso, no tiene ninguna lógica que si los padres tan dijes de Pablo Larraín fueron al estreno y hablaron bien del trabajo de su endemoniado hijo, la película vaya a ser una suerte de conciliación acerca del tema. Son sus papás, y lo quieren aunque su hijo sea una oveja que perdió el sendero del señor. Ojalá estuviera mi general para ponerle más mano dura a ese cabrito, lo tendría caminando derechito, igual que sus papitos…