Palabras para Ena

Señora senadora designada, ¿te molesta si te tuteo? ¿Ena? Te diré Ena. La formalidad está demás.

Ay, Ena, ¿cuándo entenderás que no todo se resuelve con una sonrisa y optimismo? Te cuento algo: eres senadora por un sector de Santiago y me parece que no representas a nadie. Puede ser que compartas ideas con los demás retrógrados de tu partido y de tu lado del espectro político, como el senador Carlos Larraín que afirmó alguna vez que la educación chilena “no es tan mala” o que es “una torta de milhoja”, pero, al igual que él, fuiste puesta en un cargo de más de 6 millones de pesos al mes (y no olvidemos las asignaciones) por un par de viejos pelados que no le preguntaron a nadie, para representar a los chilenos. Esto me suena a la añeja forma de operar del despotismo ilustrado: “para el pueblo, pero sin el pueblo”.

Y aun así no lo ves, hasta los estudiantes te encararon en el Senado, pero bueno, no es culpa tuya, te pusieron en la comisión de educación al igual que en tu puesto, no había forma de negarse, ¿o sí?

En “Estado Nacional”, Mónica González se rió de ti en tu cara, ¿te diste cuenta? Quizás estabas muy cegada por tu propio discurso, ese que está ajeno a la realidad del país, ese que aún repites con un optimismo casi estúpido en las entrevistas, en los programas a los que te invitan y –estoy suponiendo –en los pasillos del parlamento, suspirando y tratando de convencerte a ti misma cuando caminas sola. Luchando por no perder tu rumbo. Ay, Ena.

En ti se resume la imagen que tiene la gente del gobierno y la política. Cierras los ojos y te mantienes lejos, tan lejos que no escuchas lo que pasa en las calles, que no ves al país que está en crisis. Al gobierno pareciera que no lo quiere nadie, pero con tal de mirar las cosas buenas que se han hecho te quedas contenta.

¿Creíste que por ser la senadora más joven de la historia ibas a destacar? ¿Crees estar lista para asumir tal responsabilidad? El mundo de la política es salvaje y carece de las reglas que tenemos en el mundo de la civilización, cada uno quiere aprovechar de su poder mientras pueda y no existe la camaradería desinteresada ni la justicia.

Ay, Ena. Te aconsejo quedarte tranquila: siempre puedes salir del centro de atención y dejar pasar tus convicciones neo-conservadoras (¡vaya contracción aquella!) con un bajo perfil, como los demás señores del Senado. Después de todo, se están haciendo las cosas bien, ¿no?

Con amor,
MX

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MX es un hipster frustrado. Le gusta el cine, la música y la ironía. Opina sobre todo y twittea puras tonteras (@max29792).

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10 comentarios.

  1. Simplemente, sacaste las palabras de mi cabeza MX, gracias.

  2. :( no me gusta cuando hablas así, me asusta un poco, creo.

  3. Qué crítico y todo dentro de tu cabeza… Genial.

  4. humildad al escribir…

  5. Me parece bien que alguien se atreva a decir las cosas como son..
    Creo que por DEMOCRACIA , ella no debiese estar en el senado

  6. Brillante tu ensayo de la triste realidad de una triste mujer que sin saber leer ni escribir en política se ve designada en 1 cargo que se debe asumir con mayoría,pero para Ena con su sonrisa rayando en estupidez piensa como mujer vacía ,que solo basta con su linda cara se compra hasta al presidente.cerebro sin ideas..Lo que me molesta que nada hacemos para cambiar a estos senadores designados¿Quién se va a atrever en ponerle el cascabel al gato? y ¿cómo?

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